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Durante su comparecencia judicial, el exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, declaró que solicitó formalmente al exprocurador general de la República, Jesús Murillo Karam, la detención de José Luis Abarca Velázquez, exalcalde de Iguala, tres meses antes de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

De acuerdo con su testimonio, la captura oportuna de Abarca por sus presuntos nexos con el grupo delictivo Guerreros Unidos habría evitado la tragedia ocurrida los días 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.

Aguirre Rivero detalló que cuando le planteó a Murillo Karam la necesidad de remover de su cargo al entonces presidente municipal, el titular de la Procuraduría General de la República (PGR) eludió el tema argumentando que se sometería a una cirugía de garganta. Asimismo, el exmandatario estatal rechazó categóricamente cualquier vínculo personal o político con la delincuencia organizada.

“Tengo la conciencia tranquila. No me he sentado y tampoco he tenido reunión con la delincuencia organizada”, aseguró el político ante la autoridad judicial.

Mensaje a los familiares de los 43 normalistas

El exgobernador expresó su solidaridad con los padres de los jóvenes desaparecidos, compartiendo un mensaje sobre el impacto personal que ha llevado desde los acontecimientos de 2014.

“Quisiera decirles dónde están sus hijos, pero no tengo esa información. Si yo supiera ya se los hubiera dicho. Hace seis años perdí un hijo y si supiera dónde están los jóvenes, se los hubiera manifestado; tengan la absoluta certeza. 12 años han sido como cargar una losa”, concluyó Ángel Aguirre.