El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, decretó tres días de duelo nacional en honor a las víctimas mortales del terremoto de magnitud 7.2 que sacudió diversas regiones del país el pasado lunes, dejando un saldo preliminar cercano a las 240 personas fallecidas, de acuerdo con los reportes de las autoridades regionales.
A través de un decreto oficial emitido por la Presidencia de la República, el mandatario —quien asumió el cargo hace cinco días— expresó el profundo pesar del Ejecutivo federal y de la ciudadanía por la tragedia.
«El gobierno nacional, en nombre del pueblo colombiano, manifiesta su profundo dolor por el fallecimiento de las personas que perdieron la vida con ocasión del movimiento sísmico ocurrido el día 10 de agosto de 2026 en el territorio nacional, y se solidariza con el luto de las familias y amigos de estas personas», indica el texto legal.
Como parte de las disposiciones oficiales derivadas del decreto firmado por De la Espriella, a partir de este miércoles se ordenó izar el pabellón nacional a media asta en todas las edificaciones públicas del país, así como en las embajadas y misiones diplomáticas de Colombia en el extranjero.
El documento gubernamental subraya que la magnitud de las pérdidas humanas enluta tanto a los círculos familiares y amistosos como a la administración central, reconociendo que los acontecimientos recientes sumen en el luto y la tristeza a toda la nación.











