Publicidad

Un ataque contra una subestación eléctrica en Zawiya, en el oeste de Libia, provocó una interrupción importante del suministro eléctrico en distintos sectores de la ciudad, informó este miércoles la empresa estatal General Electricity Company of Libya (GECOL).

De acuerdo con el reporte de Reuters, la compañía señaló que equipos técnicos trabajan para evaluar los daños y restablecer el servicio afectado por el ataque contra la subestación South Zawiya. El incidente ocurre en medio de una escalada de ataques contra infraestructura energética de esta ciudad, ubicada unos 40 kilómetros al oeste de Trípoli.

En los últimos días, instalaciones petroleras y energéticas de Zawiya también han sido blanco de ataques con drones. El 10 de agosto, uno de estos ataques provocó el incendio y posterior colapso de un tanque que almacenaba alrededor de 4.5 millones de litros de gasolina dentro del complejo petrolero de la ciudad. La National Oil Corporation (NOC) informó que los incendios fueron controlados y que la refinería no sufrió daños estructurales, aunque las operaciones fueron afectadas temporalmente.

La refinería de Zawiya es la mayor instalación de refinación en funcionamiento de Libia, con capacidad para procesar hasta 120 mil barriles de petróleo diarios. Además, está vinculada con el campo petrolero Sharara, cuya producción puede alcanzar 300 mil barriles diarios, por lo que cualquier interrupción prolongada representa un riesgo para el suministro energético del país.

La NOC advirtió esta semana que podría declarar fuerza mayor y detener completamente las operaciones del complejo si continúan los ataques. Hasta ahora, ninguna organización ha asumido públicamente la responsabilidad por las agresiones.

El nuevo apagón se suma a una crisis eléctrica que ya afecta a Libia. Durante julio, varias zonas del país enfrentaron cortes de entre cuatro y 10 horas diarias, en medio de temperaturas superiores a 48 grados Celsius. Las interrupciones provocaron protestas contra las autoridades y reclamos por el deterioro de la red eléctrica.

La combinación de los apagones y los ataques contra instalaciones petroleras y eléctricas incrementa la presión sobre un sistema energético debilitado y expone nuevamente la fragilidad de la infraestructura estratégica de Libia.