Ante la propagación del gusano barrenador del ganado (GBG), la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) implementó desde el pasado 3 de agosto la obligatoriedad de un certificado de inspección sanitaria para perros y aves procedentes de Estados Unidos que busquen ingresar al territorio nacional.
La medida deriva de un acuerdo bilateral entre el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS) del Departamento de Agricultura estadounidense (USDA).
De acuerdo con las disposiciones oficiales, el documento debe ser emitido por un médico veterinario con acreditación oficial en el país de origen y avalar que el ejemplar se encuentra libre de indicios de la plaga. El escrito cuenta con una vigencia limitada a cinco días naturales a partir de su expedición.
La dependencia federal aclaró que este requisito opera de manera independiente al esquema conocido como «mascota viajero frecuente» y se acumula al resto de las normativas zoosanitarias ya establecidas para el tránsito internacional de animales de compañía.
Panorama epidemiológico del gusano barrenador. La nueva restricción coincide con la actualización de cifras oficiales sobre la presencia del parásito en el país. Hasta la fecha, México contabiliza mil 863 casos activos de gusano barrenador del ganado.
Si bien los bovinos concentran la mayor afectación con 834 registros, la incidencia en animales domésticos es relevante: se reportan 655 casos en perros, ocho en felinos y cinco en aves.
Desde que se detectó el primer contagio en noviembre de 2024, el acumulado histórico asciende a 37 mil 388 animales enfermos a nivel nacional, con 22 mil 114 bovinos, 8 mil 568 caninos, 253 gatos y 59 aves afectadas.











