El actor estadounidense Brad Pitt, de 62 años, reveló en una entrevista concedida a la revista Esquire que atravesó por un periodo crítico de salud mental en el que experimentó pensamientos suicidas debido a severos problemas familiares.
“Simplemente no podía, no veía salida. El dolor era tan opresivo que, aunque no pensaba actuar en consecuencia, podía sentir el frío metal de la bala en mi cabeza, y sentí alivio. Y pensé: ‘Ah, vale, ahora lo entiendo’. Entiendo el suicidio, en el sentido de que es simplemente un alivio del dolor. Pero también creo que tenemos un instinto de supervivencia increíble y, en mi caso, se activó de inmediato”, declaró la celebridad de Hollywood.
Aunque el intérprete no profundizó en la naturaleza exacta de los conflictos familiares que detonaron dicha crisis, sus declaraciones se suman al escrutinio mediático sobre su vida privada tras el divorcio de la actriz Angelina Jolie.
Conflictos familiares, la separación de Angelina Jolie y el alcoholismo
La relación entre Brad Pitt y Angelina Jolie concluyó tras un incidente registrado en septiembre de 2016 a bordo de un vuelo privado de Francia a Los Ángeles junto a sus seis hijos en común. Según consta en documentos judiciales presentados por Jolie, el actor presuntamente agredió verbal y físicamente a su familia mientras se encontraba bajo los efectos del alcohol, lo que derivó en la solicitud inmediata de divorcio.
En los últimos años, varios de los hijos de la expareja han iniciado procesos legales para retirar el apellido Pitt de sus nombres oficiales.
A raíz de los acontecimientos de 2016, el actor inició un proceso de rehabilitación y se mantuvo sobrio durante siete años. Sin embargo, en la misma entrevista confesó haber tenido una leve recaída antes de estabilizar su consumo:
“Me confié demasiado un par de veces y pensé: ‘Sí, no, esto no me conviene’. No bebo en grandes cantidades. Puedo tomarme unas copas de vino, pero no mucho. Tengo que controlarme”, concluyó.












