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Un exfuncionario del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), identificado como Jesse Clark García, fue sentenciado a nueve años de prisión tras declararse culpable de permitir el ingreso de cargamentos de droga pertenecientes al Cártel de Sinaloa.

Según las investigaciones, desde 2021 García facilitó el cruce sin inspección de 270 kilos de cocaína, 107 de metanfetamina y 100 de fentanilo a través de la garita de Tecate. Para ello, compartía sus horarios y la asignación de carriles con la organización criminal, coordinándose mediante un código secreto de emojis para desviar los vehículos hacia sus puntos de revisión.

El exagente cobraba 10,000 dólares por cada vehículo que lograba cruzar la frontera. Con las ganancias acumuladas adquirió bienes de lujo, vehículos de alta gama, una residencia en San Diego, participación en un negocio de carreras de caballos y la construcción de un rancho en México.

El fiscal Adam Gordon afirmó que la conducta del sujeto constituyó una traición a su juramento, a sus compañeros y a su país.