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Estados Unidos prevé destinar alrededor de mil millones de dólares en asistencia de seguridad a Colombia, en una nueva etapa de cooperación bilateral que coincide con la llegada a la Presidencia de Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo este viernes.

El Departamento de Estado estadounidense confirmó el plan de la administración de Donald Trump, de acuerdo con información de Reuters, y señaló que los recursos estarán dirigidos a respaldar los esfuerzos colombianos contra el narcotráfico, el crimen organizado y otras amenazas a la seguridad regional.

El anuncio representa un cambio significativo respecto de los recursos previstos previamente para Colombia. Para el ejercicio fiscal 2026, Estados Unidos había contemplado una asistencia cercana a 209 millones de dólares, casi la mitad de los niveles registrados en años anteriores, con fondos destinados principalmente a programas antinarcóticos, seguridad y desarrollo.

La nueva asignación se produce en un contexto de deterioro de la seguridad colombiana. Datos citados por medios internacionales señalan que los grupos armados ilegales han aumentado de manera considerable durante los últimos años, mientras los cultivos de coca alcanzaron niveles récord. Un reporte sobre la situación que hereda De la Espriella señala que Colombia registró unas 261 mil hectáreas de coca al cierre de 2024, de acuerdo con el último informe disponible del sistema de monitoreo de Naciones Unidas.

El nuevo presidente colombiano ha planteado una política de seguridad más agresiva, con mayor fortalecimiento de las Fuerzas Armadas, acciones contra organizaciones criminales y reanudación de estrategias de erradicación de cultivos ilícitos. Durante su campaña también manifestó su intención de profundizar la cooperación con Washington.

La relación entre ambos gobiernos podría marcar una nueva etapa después de las tensiones registradas durante la administración de Gustavo Petro. Washington cuestionó abiertamente la política antidrogas de su gobierno, mientras Petro defendió un cambio de enfoque frente a la estrategia tradicional contra el narcotráfico.

Con el nuevo gobierno, Estados Unidos apuesta ahora por reforzar la cooperación en seguridad con uno de sus principales socios regionales, en momentos en que Colombia enfrenta una expansión de grupos armados y una producción de cocaína en niveles históricamente elevados.