La árbitra mexicana Katia Itzel García se volvió tendencia recientemente tras negarse a firmar una camiseta del equipo Pumas. A pesar de este rechazo puntual, la silbante mantuvo una actitud cordial y convivió de manera abierta con los aficionados que se encontraban presentes.
Durante el breve encuentro, García accedió a tomarse fotografías y firmar diversos objetos para los seguidores. Sin embargo, fue enfática al explicar que no podía estampar su rúbrica en la indumentaria oficial del club universitario, buscando mantener una postura neutral.
Esta decisión tiene como trasfondo una polémica en redes sociales, donde resurgieron fotos de su etapa como estudiante en la UNAM portando los colores del equipo. Debido a este pasado académico, algunos sectores de la afición habían cuestionado su imparcialidad al dirigir partidos del Club Universidad.
Al evitar firmar la playera, García realizó un gesto interpretado como una muestra de profesionalismo y ética laboral. Con esto, busca mitigar futuras críticas sobre su neutralidad en el terreno de juego, a pesar de que no existe evidencia de que haya favorecido al equipo en sus decisiones previas.












