La Selección Mexicana Femenil escribió un capítulo brillante en la historia del deporte regional al conquistar la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos. El equipo tricolor logró imponerse ante Colombia en una final sumamente reñida que se decidió por la vía de los penaltis, reafirmando su papel como la potencia principal de la zona.
El encuentro fue de alta intensidad y se extendió durante 120 minutos, terminando con un empate 1-1 en el marcador. Colombia tomó la ventaja inicial gracias a una anotación de Ingrid Guerra; sin embargo, las jugadoras mexicanas mostraron una gran capacidad de respuesta para mantener viva la esperanza hasta el último segundo.
La igualada llegó de forma heroica en la última jugada del segundo tiempo extra, cuando Ana Mendoza apareció dentro del área para firmar el gol del empate. Este agónico tanto permitió que la definición del título se trasladara al manchón penal, donde la escuadra azteca demostró una mayor precisión.
Finalmente, México se impuso 4-2 en la tanda de penaltis, asegurando así su cuarto título consecutivo en esta competencia regional. Con esta victoria, el conjunto nacional consolida un dominio absoluto y una hegemonía histórica que las posiciona como tetracampeonas de los Juegos Centroamericanos.












