El volcán de Fuego, ubicado en el centro de Guatemala, redujo la intensidad de sus erupciones en las últimas 48 horas tras registrar explosiones con columnas de ceniza de hasta 6,000 metros de altura a inicios de la semana, según informó el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh).
A pesar del retorno a los parámetros normales de actividad, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) mantiene la alerta anaranjada en Sacatepéquez y la alerta amarilla en Escuintla y Chimaltenango. La medida preventiva responde a la acumulación de material volcánico en las laderas y al paso de la onda del este número 25, cuya generación de lluvias incrementa el riesgo de descenso de lahares y dispersión de ceniza. La reciente erupción requirió la evacuación de más de 1,600 personas y afectó a unos 29,000 pobladores en la región.












