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El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado una profunda molestia tras la divulgación en medios de comunicación sobre el agotamiento de las reservas de municiones del ejército estadounidense, de acuerdo con reportes de la cadena CNN.

Durante un encuentro de alto nivel con su Gabinete en Camp David, el mandatario confrontó a funcionarios de su administración por la cobertura periodística que expone la reducción en los inventarios de misiles, un hecho que considera perjudicial para la posición de Washington frente a Teherán en el ámbito internacional.

Declaraciones oficiales e investigación por filtraciones

A pesar de que el presidente era consciente de los retos de suministro desde hace meses, la molestia presidencial se enfoca en que las deficiencias operativas se hicieran públicas en medio de tensiones geopolíticas. Ante la prensa, el mandatario sostuvo una postura de fortaleza:

«Estados Unidos tiene cantidades ingentes de ‘municiones’, especialmente de ciertos tipos».

De igual forma, en sus plataformas digitales, el jefe del Ejecutivo afirmó que la industria de defensa nacional está construyendo nuevas instalaciones de producción a un ritmo sin precedentes.

No obstante, reconociendo la veracidad de los déficits de inventario, la Casa Blanca ordenó al Departamento de Justicia iniciar una investigación para localizar a los responsables de filtrar información clasificada. Las autoridades confirmaron que se buscará aplicar penas de prisión de larga duración a los involucrados.

Finalmente, asesores de la administración estadounidense aclararon que el descontento del presidente está centrado en las filtraciones de inteligencia y no en la gestión del secretario de Defensa, Pete Hegseth.