Lockheed Martin, el mayor contratista de defensa del mundo, se encuentra en conversaciones para adquirir suministros de dos minerales críticos directamente de minas estadounidenses. La medida responde a la estrategia del presidente Donald Trump para presionar a las empresas del sector militar a reducir su dependencia de las importaciones provenientes de China.
Entre las negociaciones en curso, la empresa minera NioCorp Developments ha alcanzado un acuerdo preliminar para suministrar a Lockheed 15 toneladas métricas de escandio al año. Este elemento es clave en la fabricación de aleaciones ligeras para aeronaves avanzadas, como el avión de combate F-35 Lightning II. Por otra parte, Lockheed mantiene conversaciones con Teck Resources y 5N Plus para asegurar el abastecimiento de germanio, insumo indispensable para sensores infrarrojos y misiles interceptores como el sistema Patriot.
Aunque las conversaciones sobre el germanio se han prolongado por más de un año, los factores de precio y la duración de los contratos continúan siendo los principales puntos de desacuerdo entre las partes.
Estos acuerdos marcarían un avance significativo en el fortalecimiento de la cadena de suministro nacional en Estados Unidos. Sin embargo, el proyecto enfrenta retos considerables debido a que los proveedores chinos han ofrecido históricamente precios más bajos y la capacidad actual de extracción y procesamiento en suelo estadounidense sigue siendo muy limitada.









