En un evento sin precedentes para el atletismo nacional, los hermanos chihuahuenses Erick y Jair Portillo hicieron historia al subir juntos al podio en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Ambos atletas demostraron su gran nivel en la disciplina de salto de altura, logrando poner el nombre de México en lo más alto de la competencia regional. Esta escena resumió años de entrenamiento y un sueño compartido que hoy se traduce en éxito para el deporte mexicano.
Erick Portillo se consolidó como el mejor saltador del país al obtener la medalla de oro con un salto de 2.24 metros. Por su parte, su hermano Jair completó la hazaña familiar al adjudicarse la medalla de bronce con un registro de 2.17 metros, asegurando así dos metales para la delegación mexicana en la misma prueba. La competencia entre ambos ha elevado su rendimiento, permitiendo que México domine una especialidad que ahora tiene un marcado sello chihuahuense.
Con 25 años de edad, Erick llegó a esta competencia como un referente internacional, habiendo ganado previamente la medalla de plata en el Campeonato Mundial de Pista Cubierta con una marca de 2.30 metros. Sus logros han servido de inspiración para Jair, quien dejó de ser solo un aprendiz para convertirse en el actual campeón nacional y un rival directo de alto nivel. Esta sana rivalidad familiar ha sido la clave para que ambos escalen posiciones en el ranking mundial.
Este triunfo representa un cambio generacional en el salto de altura mexicano, donde los hermanos Portillo lideran a un grupo de atletas que devuelven al país al protagonismo internacional. Al suceder a figuras previas como Edgar Rivera, Erick y Jair demuestran que el atletismo nacional atraviesa un gran momento. Con este resultado en Santo Domingo, México reafirma su liderazgo en la región y proyecta un futuro brillante para esta disciplina.









