El reconocimiento del embajador Ronald Johnson a la captura de Ramón Ángel “N” destacó la coordinación bilateral en el combate al crimen organizado y colocó a Omar García Harfuch como una figura central de la estrategia de seguridad mexicana.
La detención de Ramón Ángel “N”, alias “R1”, presunto líder de la célula criminal “Los Rs” y señalado como autor intelectual del homicidio del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, trascendió el ámbito de la seguridad en Michoacán y abrió un nuevo espacio de coincidencia entre México y Estados Unidos.
El embajador estadounidense Ronald Johnson reconoció públicamente a las autoridades mexicanas por la captura y sostuvo que la operación envía un mensaje claro a quienes generan violencia y participan en el tráfico de fentanilo: deberán rendir cuentas.
El pronunciamiento destacó la relevancia de la cooperación bilateral frente a organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al que se vincula la estructura encabezada por “R1”. Para Washington, la acción representa un avance en el objetivo compartido de debilitar redes criminales que impactan la seguridad de ambos países.
Del lado mexicano, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la captura fue resultado de meses de inteligencia e investigación, mediante un operativo coordinado por la SSPC y Fuerzas Especiales del Ejército, con información del Centro Nacional de Inteligencia.
“R1” es identificado como uno de los principales líderes de “Los Rs”, grupo relacionado con extorsiones, homicidios y tráfico de drogas en Apatzingán, Uruapan y Morelia, además de actividades en Jalisco.
La detención elevó a 31 el número de personas capturadas por el asesinato de Carlos Manzo y reforzó la estrategia federal en Michoacán. También proyectó a García Harfuch como uno de los principales operadores de la política de seguridad del gobierno de Claudia Sheinbaum, basada en inteligencia, investigación y coordinación institucional.
El respaldo público de Johnson añadió una dimensión diplomática al operativo: la cooperación en seguridad continúa siendo uno de los principales puntos de contacto entre México y Estados Unidos frente a la violencia criminal y el tráfico de fentanilo.













