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El empresario radicado en Miami, Mauricio Claver-Carone, abandonó su posición como asesor extraoficial de la administración del presidente Donald Trump para asuntos relacionados con Venezuela. Aunque no contaba con un nombramiento formal dentro del gobierno, el estratega reportaba directamente al secretario de Estado, Marco Rubio, ejerciendo un rol central en la política exterior hacia la nación caribeña.

A pesar de que el propio Claver-Carone sostuvo que su renuncia responde a una decisión personal, fuentes cercanas al caso indicaron que fue forzado a dimitir. Durante su gestión extraoficial intervino en la negociación de acuerdos multimillonarios para la explotación de recursos petroleros de la OPEP y en procesos clave de reestructuración de deuda.

La influencia de Mauricio Claver-Carone se intensificó tras la incursión estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro. Posteriormente, facilitó la interlocución con la exvicepresidenta Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia de Venezuela y ha mostrado mayor apertura a las exigencias de inversión de empresas estadounidenses.

El empresario, quien al inicio del mandato se desempeñó brevemente como enviado especial para América Latina, fue calificado por fuentes gubernamentales y del sector privado como una figura determinante en las decisiones económicas bilaterales entre ambas naciones.