Un feroz temporal con vientos superiores a 125 km/h azotó las regiones sur y sudeste de Brasil, dejando un saldo de al menos cinco muertos, decenas de heridos y severos estragos en la infraestructura urbana.
Las intensas ráfagas provocaron la caída masiva de árboles y destrozos en la red eléctrica, dejando a miles de habitantes sin servicio de energía. En estados clave como Río de Janeiro y San Pablo, las autoridades reportaron la suspensión temporal de vuelos comerciales, cierres marítimos y graves interrupciones en el transporte terrestre.
Equipos de emergencia trabajan en las zonas afectadas para despejar las vías principales y restablecer el suministro eléctrico. Mientras tanto, los servicios meteorológicos mantienen alertas por posibles réplicas del fenómeno en el litoral sur del país.













