La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) emitió su informe correspondiente al segundo trimestre de 2026, donde destacó el dinamismo de la economía mexicana, la conducción responsable de la política hacendaria y un incremento histórico en las asignaciones presupuestales destinadas al bienestar social.
Crecimiento económico y solidez en el mercado laboral
Durante el periodo de abril a junio de 2026, el Producto Interno Bruto (PIB) de México registró un crecimiento del 1.5 % en comparación con el trimestre anterior, lo que representa el avance trimestral más alto reportado desde el cuarto trimestre de 2020. Esta expansión estuvo impulsada por la recuperación de las actividades agropecuarias, industriales (manufactura y construcción) y de servicios.
En el ámbito laboral y macroeconómico, destacan los siguientes indicadores:
- Inversión: La formación bruta de capital fijo aumentó 4 % en abril, impulsada por un repunte del 6.5 % en el sector construcción.
- Empleo: Se registró un aumento de 353 mil personas ocupadas frente al año anterior, situando la tasa de desempleo en un mínimo histórico del 2.7 %.
- Salarios e inflación: El salario real mediano ante el IMSS subió 6.7 % anual, mientras que la inflación general descendió al 3.9 %, regresando al rango objetivo del Banco de México (Banxico).
Balances fiscales positivos y recaudación de impuestos
Las finanzas públicas superaron las expectativas al cierre de junio: el déficit presupuestario se ubicó 358 mil millones de pesos por debajo de lo programado, mientras que el balance primario alcanzó un superávit de 115 mil millones de pesos.
El Impuesto al Valor Agregado (IVA) destacó con un incremento real anual del 10.6 % en el primer semestre, superando la meta del calendario en 100 mil millones de pesos, lo que representa el crecimiento más alto para un periodo similar desde 2014. El IEPS no petrolero subió 9.1 % debido a la actualización de cuotas. Por su parte, aunque el ISR bajó 6.2 % real ante menores pagos de personas morales, el impacto fue amortiguado por la solidez en la retención de sueldos y salarios.
Gasto social y manejo de la deuda pública
El gasto en desarrollo social creció un 9.7 % real anual —la tasa más alta para un primer semestre desde que se tiene registro—, impulsado por alzas del 13.5 % en educación, 18.3 % en salud y 6.1 % en protección social. Para financiar este despliegue, el gobierno aplicó medidas de austeridad que redujeron un 7.2 % los gastos operativos del Estado.
Al cierre del trimestre, la deuda pública se consolidó en una trayectoria sostenible al situarse en el 51 % del PIB, 1.6 puntos porcentuales por debajo de lo estimado. Las calificadoras Fitch Ratings, S&P Global y R&I ratificaron la nota soberana del país, mientras que Moody’s ajustó la calificación a Baa3, mejorando su perspectiva de negativa a estable.













