El ejército israelí anunció el bombardeo de una mezquita en la Franja de Gaza, la cual, según sus informes de inteligencia, era utilizada como un depósito de armamento por parte del grupo Hamás.
Tras el ataque, decenas de residentes locales fueron vistos buscando pertenencias y sobrevivientes entre los restos del inmueble.
«Durante la última semana, el ejército atacó y desmanteló varios depósitos de armas de Hamás en el centro y norte de la Franja de Gaza. Uno de los depósitos se había establecido dentro de una mezquita en el norte del territorio», afirmó el mando castrense en un comunicado, destacando que se emitieron advertencias previas a la población civil.
Tregua frágil y estancamiento en las negociaciones
A pesar de que formalmente existe un alto el fuego vigente acordado en octubre de 2025, los episodios de violencia no han cesado en la región. Las cifras locales señalan que 1,207 personas han muerto desde el inicio de dicha tregua, mientras las conversaciones diplomáticas para poner un fin definitivo al conflicto se encuentran paralizadas.
La frustración entre los habitantes locales es palpable ante la continuidad de los bombardeos:
«¿Esto es un alto el fuego? Cada día hay ataques, a cada hora, a cada respiración. Hay ataques por todas partes. Amenazan y golpean, ya sean vehículos civiles o cualquier otra cosa», declaró a la agencia AFP Shehadeh Badawi, testigo presencial del bombardeo.
Por su parte, Amir Abu Al-Amrain, director general del Ministerio de Asuntos Religiosos en Gaza, confirmó que el templo religioso quedó «destruido por completo» tras el impacto de los proyectiles.













