Las autoridades iraníes advirtieron este martes que cerrarán el paso por el estrecho de Ormuz a los barcos de cualquier nación o compañía que acepte indemnizaciones provenientes de los activos financieros de Teherán que permanecen bloqueados en el extranjero.
La advertencia surge como respuesta al plan del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien sugirió emplear dichos recursos económicos para compensar los daños sufridos por embarcaciones comerciales durante el actual conflicto bélico.
El coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central Jatam Al Anbiya, declaró a la agencia Tasnim que las Fuerzas Armadas iraníes vetarán la navegación de cualquier flota que participe en esta medida de Washington, a la cual calificó de ilegal.
La disputa se intensificó tras el anuncio de la Casa Blanca de utilizar el dinero retenido para reparar los perjuicios ocasionados en el golfo Pérsico, iniciativa que el gobierno iraní catalogó como un precedente peligroso.
Este nuevo choque diplomático se suma a la confrontación desatada a principios de julio, cuando Teherán atacó diversos cargueros en represalia por una ruta comercial alternativa impulsada por Omán con respaldo estadounidense. Por ahora, el régimen iraní reitera que el paso marítimo solo estará permitido bajo las rutas y condiciones impuestas por sus propias fuerzas navales.













