Un potente terremoto de magnitud 7.1 sacudió este martes el suroeste de Japón, específicamente la isla de Kyushu y la prefectura de Kumamoto, dejando un saldo preliminar de al menos 50 personas heridas, estructuras colapsadas, incendios y decenas de miles de hogares sin suministro eléctrico.
El movimiento telúrico ocurrió a las 16:27 hora local y alcanzó el nivel máximo de 7.1 en la escala japonesa Shindo, la cual mide la intensidad real de la sacudida en la superficie. De acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el epicentro se localizó a poca profundidad en la región de Kumamoto, una zona que ya había sido azotada por sismos devastadores en 2016.
Daños estructurales y personas atrapadas. La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, confirmó en rueda de prensa que los equipos de emergencia trabajan a contrarreloj para evaluar los estragos. Hasta el momento, se reportan 12 viviendas y edificios derrumbados, con personas atrapadas en al menos cuatro de ellos.

Uno de los incidentes más graves se registra en un centro comercial (Aeon Mall), donde el colapso parcial de la estructura y un posterior incendio o explosión dejó a varias personas atrapadas y a los cuerpos de seguridad en alerta ante posibles víctimas mortales. Asimismo, se han reportado daños severos en carreteras, puentes agrietados y muros históricos, como los del emblemático castillo de Kumamoto.
Cortes de energía y transporte paralizado
- Electricidad: El operador Kyushu Electric Power informó que más de 45 mil hogares y recintos permanecen sin servicio eléctrico.
- Transporte: La red de trenes de alta velocidad (Shinkansen) y los servicios ferroviarios locales fueron suspendidos temporalmente. El aeropuerto de Kumamoto cerró su pista de aterrizaje de manera preventiva.
- Industria: Grandes corporaciones tecnológicas de la región, como Sony y el fabricante de semiconductores TSMC, suspendieron operaciones de forma temporal y evacuaron a su personal como protocolo de seguridad.

Alerta de tsunami y respuesta gubernamental. Minutos después del impacto, la JMA emitió una alerta de tsunami advirtiendo sobre posibles olas de hasta un metro de altura en las zonas costeras. No obstante, la advertencia fue retirada poco después tras constatar que no se registraron variaciones peligrosas en el nivel del mar.
Por su parte, el gobierno central activó un comité de emergencia y ordenó el despliegue de unos 3 mil 600 efectivos de las Fuerzas de Autodefensa para apoyar en las labores de rescate. Alrededor de 300 mil residentes han recibido instrucciones de evacuar hacia centros seguros.
La Autoridad de Regulación Nuclear de Japón confirmó que no se han detectado anomalías ni daños en las centrales nucleares de la región afectada, incluida la planta de Sendai. Sin embargo, las autoridades exhortaron a la población a mantener la máxima precaución ante el riesgo inminente de réplicas fuertes durante la próxima semana.












