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El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México desmintió categóricamente las versiones y grabaciones que circularon de manera virulenta en plataformas digitales, en las cuales se aseguraba que el Ejército Mexicano realizaba un amplio operativo de custodia para proteger al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.

A través de un comunicado difundido en su cuenta oficial de la red social X, las autoridades federales aclararon que el convoy militar observado en un video viralizado en días recientes no estaba asignado al mandatario estatal. En realidad, el despliegue pertenecía al esquema de resguardo oficial del secretario de Seguridad Pública de la entidad, el General Brigadier Sinuhé Téllez López.

De acuerdo con la versión institucional, la grabación difundida se registró la tarde del pasado 23 de julio de 2026, momento en que el titular de la dependencia se desplazaba desde las instalaciones del Palacio de Gobierno estatal con dirección a la 9/a Zona Militar de Culiacán, justo tras concluir una reunión de trabajo del Gabinete de Seguridad local. El convoy integrado por camionetas y efectivos del Ejército responde a los protocolos estándar de seguridad previstos para la protección del alto mando operativo de la entidad.

El pronunciamiento se da en un contexto de constantes desinformaciones en torno a la figura de Rocha Moya, quien solicitó licencia a su cargo a inicios de mayo de 2026. Desde entonces, diversas publicaciones sin sustento en redes sociales han insinuado que el político sinaloense se desplaza bajo esquemas de seguridad extraordinarios pagados con recursos públicos.

Por su parte, el General Sinuhé Téllez López asumió la titularidad de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa en marzo de 2026, nombramiento propuesto por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) para reforzar la estrategia contra el crimen organizado en la región.

Ante la proliferación de esta clase de contenidos en Internet, las dependencias integrantes del Gabinete de Seguridad emitieron un llamado urgente a la ciudadanía y a los medios de comunicación para verificar exhaustivamente las fuentes de información antes de compartir cualquier material, enfatizando la importancia de frenar las narrativas falsas que únicamente generan alarma infundida y desinformación entre la población.