El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un nuevo esquema arancelario para los medicamentos genéricos importados con el objetivo de incentivar que las farmacéuticas trasladen su producción al territorio estadounidense. La medida fue dada a conocer a través de su red social Truth Social y contempla un periodo de transición antes de la entrada en vigor de gravámenes elevados.
De acuerdo con el mandatario, a partir del 1 de agosto de 2026 los medicamentos genéricos continuarán ingresando a Estados Unidos con un arancel de 0% durante dos años. Posteriormente, la tarifa aumentará a 100% por un año y, después, se elevará a 200% para las empresas que no hayan establecido plantas de producción y equipamiento en territorio estadounidense.

Trump afirmó que la política busca «repatriar» la fabricación de medicamentos genéricos y proteger a los consumidores estadounidenses mediante el fortalecimiento de la industria farmacéutica nacional. Añadió que las compañías que no inviertan en infraestructura dentro del plazo previsto enfrentarán las nuevas tarifas como una penalización.
El anuncio mantiene sin cambios la política aplicada a los medicamentos patentados, de marca e innovadores, que desde abril están sujetos a un esquema arancelario distinto derivado de una investigación de seguridad nacional bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial. En ese momento, la administración exentó temporalmente a los medicamentos genéricos, aunque anticipó que revisaría esa decisión un año después.
Los medicamentos genéricos representan alrededor del 90% de las recetas surtidas en Estados Unidos y una parte importante de su suministro proviene del extranjero. La nueva estrategia forma parte de la política comercial de Trump para incentivar la relocalización de industrias estratégicas, aunque analistas del sector advierten que los nuevos aranceles podrían repercutir en los costos de producción y en el precio de algunos medicamentos si las empresas no trasladan sus operaciones al país.















