Ucrania ejecutó uno de los mayores ataques con drones contra territorio ruso desde el inicio de la guerra, al lanzar más de 400 aeronaves no tripuladas contra la región de Moscú y otros puntos estratégicos durante la noche, en una operación que, según autoridades rusas, dejó al menos 10 personas heridas y provocó incendios en instalaciones industriales.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa de Rusia, las defensas antiaéreas interceptaron 381 drones, incluidos 85 sobre la región de Moscú. Pese a ello, algunos aparatos impactaron infraestructura en la zona de Domodédovo, donde se registraron incendios en un complejo industrial y afectaciones en un centro logístico. Las autoridades también informaron que tres ciudadanos chinos resultaron lesionados.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmó la ofensiva y aseguró que las fuerzas ucranianas alcanzaron instalaciones logísticas en la región de Moscú, un depósito de petróleo y seis embarcaciones rusas en el mar Negro, como parte de la estrategia para debilitar la capacidad militar y de abastecimiento de Rusia.
La ofensiva se produjo apenas horas después de que Rusia lanzara una nueva oleada de misiles balísticos y drones contra varias ciudades ucranianas, incluida Kyiv, en un nuevo episodio del intercambio de ataques de largo alcance que ha intensificado el conflicto durante las últimas semanas.
Los ataques también reflejan la evolución de la estrategia militar ucraniana, que en los últimos meses ha incrementado el uso de drones de largo alcance para golpear depósitos de combustible, centros logísticos e infraestructura energética dentro de Rusia, buscando afectar las líneas de suministro que sostienen la ofensiva del Kremlin. Paralelamente, Moscú ha respondido con un mayor empleo de misiles balísticos y ataques masivos contra infraestructura civil y energética en Ucrania.
La nueva escalada ocurre en un contexto de creciente presión internacional para reactivar las negociaciones de paz. Sin embargo, el intercambio de ataques de gran alcance evidencia que ambos bandos mantienen su capacidad ofensiva y que el conflicto continúa ampliando su impacto más allá de la línea del frente.















