El operativo de seguridad desplegado durante el concierto «La Última Peda», de Grupo Firme, concluyó con 41 personas detenidas por presunta reventa de boletos, entre ellas 23 menores de edad, informó la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México.
El dispositivo se llevó a cabo en las inmediaciones del Estadio GNP, en la alcaldía Iztacalco, donde los policías detectaron a personas que ofrecían entradas a precios superiores a los autorizados o de posible procedencia irregular. Del total de los asegurados, 27 fueron hombres y 14 mujeres; además, 22 contaban con antecedentes por la misma falta administrativa, por lo que fueron presentados ante el Juez Cívico, quien determinará las sanciones correspondientes.
Durante el mismo operativo, los oficiales detuvieron a una mujer de 26 años, señalada por el presunto robo de una cartera y dinero en efectivo durante el desfogue de asistentes en la puerta seis del recinto. Tras ser identificada por la víctima, fue puesta a disposición del Ministerio Público junto con los objetos recuperados.
La SSC también informó sobre la detención de dos mujeres, de 36 y 48 años, por presuntamente apartar lugares en la vía pública e impedir el libre tránsito de peatones en las inmediaciones del estadio.
Las acciones formaron parte del dispositivo especial implementado para garantizar la seguridad de los miles de asistentes al concierto, uno de los eventos musicales con mayor convocatoria del año en la capital.
La dependencia capitalina ha reforzado durante 2026 los operativos contra la reventa de boletos en conciertos y eventos deportivos realizados en el Estadio GNP y otros recintos de la ciudad. En meses recientes se han realizado detenciones similares durante espectáculos de BTS, System of a Down y diversos encuentros de fútbol, como parte de una estrategia para inhibir la venta ilegal de entradas y proteger a los asistentes de posibles fraudes.
Con este resultado, la SSC reiteró que mantendrá los dispositivos de vigilancia y prevención durante eventos masivos para combatir la reventa, preservar el orden público y atender de manera oportuna cualquier conducta que represente un riesgo para los asistentes.















