El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, invitó públicamente a su homólogo estadounidense, Donald Trump, a explicar los motivos detrás del nuevo gravamen del 25% impuesto a diversos productos brasileños. La medida, impulsada tras una investigación de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), entrará en vigor el próximo 22 de julio.
Durante un acto oficial en Río de Janeiro, el presidente de Brasil adoptó una postura de cautela discursiva, condicionando sus declaraciones formales a los pronunciamientos que emita la Casa Blanca.
«Voy a esperar para hablar del ‘tarifazo’, lo haré cuando Trump lo haga. Cuando Trump hable, yo hablaré. Si Trump no habla, no hablaré porque vamos a demostrar que, en lo que respecta a Brasil, nadie gana mintiendo», sentenció el mandatario sudamericano.
Asimismo, Lula da Silva enfatizó la soberanía de su nación al advertir que no tolerará faltas de respeto internacionales. Recordó que un día antes ordenó la activación de la Ley de Reciprocidad, mediante la cual su gobierno ya prepara aranceles equivalentes contra las mercancías de procedencia estadounidense que ingresen al mercado brasileño.















