La agencia de noticias iraní Tasnim informó que dos petroleros se incendiaron tras registrarse explosiones cuando intentaban atravesar campos minados en el sur del estrecho de Ormuz. Tras el incidente, la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) declaró la vía marítima como «extremadamente insegura y completamente cerrada» debido a la agresión de Estados Unidos.
A través de un comunicado difundido por la agencia Fars, las fuerzas armadas alegaron que la inteligencia estadounidense alentó a los buques a ingresar a la zona. Hasta el momento, las autoridades de Irán no han identificado las embarcaciones, sus banderas o posibles bajas, ni existe una confirmación independiente del suceso.
El CGRI advirtió que las exportaciones regionales de petróleo, gas y fertilizantes permanecerán bloqueadas hasta que concluyan las operaciones militares estadounidenses. Las tensiones en este paso estratégico —crucial para el suministro energético global— se han intensificado mediante intercambios de ataques bilaterales, comprometiendo el memorando de entendimiento para la paz que ambos países firmaron el mes pasado bajo la mediación de Pakistán.
















